Gramática de portugués
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A1 (37)
Los pronombres de sujeto portugueses son eu, tu, ele, ela, você, nós, vós, eles, elas y vocês. Indican quién realiza la acción y determinan la forma del verbo, pero a menudo pueden omitirse cuando la conjugación o el contexto ya dejan claro el sujeto. La diferencia esencial es que você y vocês se refieren al interlocutor, aunque llevan el verbo en tercera persona.
En portugués, cada sustantivo es normalmente masculino o femenino. La terminación ayuda muchas veces: los nombres acabados en -o suelen ser masculinos, como o livro, y los acabados en -a suelen ser femeninos, como a casa. Sin embargo, hay excepciones frecuentes —o dia, o problema, a mão, a foto—, por lo que conviene aprender cada palabra junto con su artículo.
En portugués, el plural más sencillo se forma añadiendo -s: livro → livros, cidade → cidades. Sin embargo, varias terminaciones cambian: homem → homens, animal → animais y coração → corações. Para empezar, aprende la regla de -s y memoriza como grupos los plurales en -m, -l y -ão.
El portugués tiene cuatro artículos definidos: o, a, os, as. Se elige la forma que concuerda con el género —masculino o femenino— y el número —singular o plural— del sustantivo: o livro, a casa, os livros, as casas. El sistema se parece mucho al español, pero el artículo aparece en algunos contextos distintos, sobre todo ante posesivos y nombres de persona.
El portugués usa um, uma, uns y umas para presentar personas o cosas no identificadas: um livro («un libro»), uma casa («una casa») y uns amigos («unos amigos»). El artículo concuerda con el género y el número del sustantivo. Con una profesión después de ser, normalmente se omite: Sou médico («Soy médico»).
El presente de ser es irregular: sou, és, é, somos, sois, são. Se usa sobre todo para identificar y clasificar, indicar origen o profesión, describir características, decir la hora y situar acontecimientos: Sou de Sevilha, Ela é médica, São duas horas, A reunião é aqui. Para la ubicación de personas y objetos y para muchos estados se emplea estar, no ser.
El presente de estar es irregular: estou, estás, está, estamos, estais, estão. Se usa sobre todo para indicar dónde se encuentra alguien o algo y para describir estados, sensaciones o resultados en una situación concreta: Estou em casa, A sopa está fria. Los pronombres suelen omitirse porque la forma verbal ya señala la persona.
En portugués, ser presenta una identidad, una clasificación o una característica, mientras que estar sitúa a alguien o algo en un estado o en un lugar: Ela é médica, pero Ela está cansada. Para indicar dónde se celebra un evento se usa ser —A festa é na minha casa—, aunque para localizar una persona o una cosa se usa normalmente estar: A minha casa está no centro.
El verbo portugués ter equivale muchas veces a «tener»: tenho um carro («tengo un coche») y ela tem vinte anos («ella tiene veinte años»). En presente se conjuga tenho, tens, tem, temos, tendes, têm. También forma expresiones muy frecuentes como ter fome («tener hambre») y la obligación ter de/ter que + infinitivo.
Para conjugar un verbo regular terminado en -ar en presente, se quita -ar y se añaden las terminaciones -o, -as, -a, -amos, -ais, -am: falar → falo, falas, fala, falamos, falais, falam. En la conversación actual, você usa la forma de tercera persona singular (você fala) y vocês, la de tercera persona plural (vocês falam).
Para formar el presente de un verbo portugués regular acabado en -er, se quita -er del infinitivo y se añaden las terminaciones -o, -es, -e, -emos, -eis, -em: comer → como, comes, come, comemos, comeis, comem. En el uso cotidiano, você lleva la misma forma que ele/ela y vocês la misma que eles/elas.
Para conjugar un verbo regular terminado en -ir en presente, se elimina -ir del infinitivo y se añaden las terminaciones -o, -es, -e, -imos, -is, -em: partir → parto, partes, parte, partimos, partis, partem. Con você se usa la tercera persona singular (você parte) y con vocês, la tercera plural (vocês partem).
El presente de ir es irregular: vou, vais, vai, vamos, ides, vão. Para hablar de movimiento se combina normalmente con a y un destino (Vou ao trabalho); delante de otro verbo expresa un plan o una acción futura sin añadir a: Vou comer.
Fazer corresponde muchas veces al español hacer, pero es irregular: faço, fazes, faz, fazemos, fazeis, fazem. Se usa para crear o realizar algo (fazer o jantar, fazer exercício) y en expresiones impersonales como faz calor. Para empezar, conviene memorizar sobre todo faço, faz y fazemos.
En presente, poder es irregular: posso, podes, pode, podemos, podeis, podem. Normalmente va seguido de un infinitivo —la forma básica del verbo, como entrar o falar— y sirve para expresar capacidad, permiso o posibilidad: Posso entrar? («¿Puedo entrar?»).
En presente, querer se conjuga quero, queres, quer, queremos, quereis, querem. Se usa sobre todo delante de un sustantivo para pedir o desear algo (Quero um café) y delante de un infinitivo para expresar lo que alguien desea hacer (Quero sair). No lleva ninguna preposición entre querer y el infinitivo.
Los verbos reflexivos portugueses llevan un pronombre que concuerda con el sujeto: me, te, se, nos, vos, se. En el portugués europeo, una oración afirmativa independiente suele colocar el pronombre después del verbo —Levanto-me cedo—, pero la negación y ciertas palabras lo atraen delante: Não me levanto cedo, Como te chamas? En Brasil es muy habitual ponerlo delante incluso en afirmativas: Eu me levanto cedo.
En portugués, há equivale normalmente al español hay: Há um problema («Hay un problema») y Há muitas pessoas («Hay muchas personas»). Es una forma impersonal e invariable: no cambia aunque lo que exista sea plural. También expresa tiempo transcurrido y puede corresponder a hace o desde hace: Cheguei há dois anos y Vivo aqui há dois anos.
Para negar una oración en portugués, normalmente se coloca não delante del verbo conjugado: Entendo → Não entendo. Si una palabra negativa como ninguém, nada o nunca aparece después del verbo, se mantiene não: Não vejo ninguém. Si esa palabra va antes del verbo, suele bastar por sí sola: Ninguém veio.
En portugués, el adjetivo suele concordar con el sustantivo en género y número: um rapaz alto, uma rapariga alta, dois rapazes altos, duas raparigas altas. Los adjetivos terminados en -o presentan normalmente cuatro formas, mientras que muchos terminados en -e, -l o -z tienen una sola forma para masculino y femenino y solo cambian en plural.
En portugués, la posición más neutra del adjetivo es después del sustantivo: uma casa bonita, um carro vermelho. Algunos adjetivos frecuentes también aparecen delante, sobre todo para expresar una valoración o un significado especial: um grande homem es «un gran hombre», mientras que um homem grande es «un hombre de gran tamaño».
En portugués, el posesivo concuerda en género y número con lo poseído, no con la persona que posee: o meu livro, a minha casa, os meus livros, as minhas casas. En Portugal suele aparecer con artículo definido (o meu livro); en Brasil también es muy habitual decir simplemente meu livro. Como seu/sua puede señalar a varios poseedores, formas como dele, dela y de vocês sirven para aclarar de quién se habla.
El portugués distingue tres grados de distancia: este/esta señala algo próximo a quien habla, esse/essa algo próximo a quien escucha y aquele/aquela algo alejado de ambos. Estas formas concuerdan en género y número con el sustantivo: este livro, essa caneta, aquelas casas. En el uso real, sobre todo en Brasil, la oposición entre este y esse no siempre se mantiene con tanta rigidez.
Para situar algo, el portugués usa sobre todo em: Estou em casa («Estoy en casa»). Para indicar origen emplea de, y para un destino puede usar a o para: Venho do Brasil; Vou ao cinema. Muchas de estas preposiciones se unen obligatoriamente al artículo: em + a = na, de + o = do y a + a = à.
En portugués, las preposiciones de, em, a y por se unen obligatoriamente a los artículos definidos o, a, os, as: de + o = do, em + a = na, a + o = ao y por + a = pela. A diferencia del español, no solo existen equivalentes de del y al: también hay formas como no, nas, pelos y à.
En portugués, las preguntas suelen conservar el mismo orden que las afirmaciones: Tu moras aqui pasa a Tu moras aqui? mediante la entonación y el signo de interrogación. Para pedir información se usan palabras como quem (quién), o que (qué), onde (dónde), quando (cuándo), como (cómo) y por que/porque (por qué, según la variedad).
Para preguntar por una cantidad, el portugués usa quanto, quanta, quantos, quantas: la forma concuerda con el sustantivo (quanta água, quantos livros). Para pedir una elección o identificar una opción se emplea qual en singular y quais en plural: Qual preferes? y Quais são os teus? A diferencia del español, estas palabras portuguesas no llevan tilde.
Los números cardinales indican cantidad: zero, um, dois, três... Del 21 al 99, las decenas y las unidades se unen con e: vinte e um, trinta e dois. Um/uma y dois/duas cambian según el género del nombre; para 100 exactos se usa cem, mientras que a partir de 101 aparece cento.
Los números ordinales indican una posición dentro de un orden: primeiro, segundo, terceiro… Como los adjetivos, concuerdan en género y número con el sustantivo: o primeiro dia, a primeira vez, os primeiros dias. Sus abreviaturas más habituales son 1.º para el masculino y 1.ª para el femenino.
Para preguntar la hora se dice Que horas são?; la una lleva singular (É uma hora) y las demás horas, plural (São duas horas). Para indicar cuándo ocurre algo, se usan contracciones como à uma, às três y na segunda-feira. Las fechas suelen seguir el orden día + de + mes: 15 de agosto.
Los adverbios de frecuencia indican con qué regularidad ocurre algo: sempre, muitas vezes, às vezes, raramente y nunca. Los de tiempo sitúan o relacionan acciones: hoje, amanhã, ontem, agora, primeiro, depois y então. No cambian de género ni de número y, aunque su posición es bastante flexible, nunca suele colocarse antes del verbo: Nunca como carne.
Los adverbios de lugar indican dónde está algo o hacia dónde se mueve: aqui/cá «aquí», aí «ahí», ali/lá «allí», perto «cerca» y longe «lejos». Para empezar, conviene recordar el trío aqui — aí — ali/lá: cerca de quien habla, cerca de quien escucha y lejos de ambos, respectivamente.
En portugués, muito y pouco cambian para concordar con un sustantivo: muita água, muitos amigos, poucas perguntas. Cuando modifican un verbo, un adjetivo o un adverbio, son invariables: trabalha muito, muito bonita, pouco provável. Para un hispanohablante, la clave es recordar que el portugués usa muito tanto donde el español dice «mucho» como donde dice «muy».
Los pronombres me, te, o, a, nos, vos, os, as sustituyen a la persona o cosa que recibe directamente la acción: Compro o livro → Compro-o («Compro el libro» → «Lo compro»). En Portugal suelen colocarse después del verbo afirmativo y unidos con guion; en el habla de Brasil suelen ir antes: Chamo-te amanhã frente a Te chamo amanhã.
Los pronombres me, te, lhe, nos, vos y lhes indican normalmente a quién se da, dice, muestra o envía algo: Dou-te o livro («Te doy el libro»). En portugués europeo suelen ir detrás del verbo afirmativo y unidos con guion; en el portugués hablado de Brasil es muy frecuente ponerlos delante: Eu te dou o livro.
Para expresar gustos, el portugués usa gostar de: Gosto de música («Me gusta la música»). A diferencia de gustar en español, gostar se conjuga de manera normal según la persona que siente el gusto: eu gosto, tu gostas, ela gosta. La preposición de es obligatoria delante de un sustantivo o de un infinitivo.
Para unir ideas sencillas, el portugués usa e («y»), ou («o»), mas («pero») y porque («porque»). Porém introduce un contraste, mientras que então y portanto presentan un resultado o una conclusión. Aunque se parecen mucho a sus equivalentes españoles, no siempre ocupan el mismo lugar ni llevan la misma puntuación.
A2 (10)
El pretérito perfeito simples presenta una acción pasada como terminada: Ontem trabalhei até às seis («Ayer trabajé hasta las seis»). En los verbos regulares, se quita -ar, -er o -ir del infinitivo y se añaden terminaciones como -ei, -aste, -ou o -i, -este, -eu/-iu. Aunque se parece mucho al pretérito perfecto simple español, el portugués también lo usa en contextos donde parte de España preferiría he hablado.
Varios verbos portugueses muy frecuentes forman el pretérito perfeito simples con una raíz irregular: ter → tive, fazer → fiz, dizer → disse. Estas formas expresan normalmente una acción terminada en el pasado, y ser e ir comparten toda la conjugación: fui, foste, foi, fomos, fostes, foram.
El pretérito imperfeito presenta una situación pasada como habitual, duradera o en curso, o bien describe el contexto de otra acción: Quando era criança, morava em Lisboa («Cuando era niño, vivía en Lisboa»). Los verbos en -ar usan terminaciones con -ava y los verbos en -er e -ir, terminaciones con -ia. En sus usos principales se parece mucho al imperfecto español, aunque no todas las formas coinciden.
Para hablar de un plan o de algo que está a punto de suceder, el portugués usa el presente de ir seguido directamente de un infinitivo: vou comer, vais estudar, vai chover. A diferencia del español, no se coloca a entre los dos verbos: voy a comer corresponde a vou comer, no a vou a comer.
Para presentar una acción como algo que está ocurriendo ahora, en portugués de Brasil se usa estar + gerundio: Estou comendo («Estoy comiendo»). En Portugal, la construcción habitual es estar a + infinitivo: Estou a comer. Se conjuga estar según el sujeto; la otra forma verbal no cambia.
Para expresar superioridad o inferioridad, el portugués usa mais/menos + adjetivo o adverbio + (do) que: mais rápido do que («más rápido que»). La igualdad se construye con tão + adjetivo o adverbio + como/quanto, pero con sustantivos se usa tanto/tanta/tantos/tantas + como/quanto. Las formas irregulares más importantes son melhor, pior, maior y menor.
El imperativo sirve para dar instrucciones, hacer peticiones y expresar órdenes: Fala mais devagar! («¡Habla más despacio!»). En la regla inicial, con tu se usa una forma parecida al presente sin la -s final (falas → fala); con você y vocês se emplean formas del presente de subjuntivo (fale, falem). En las órdenes negativas, todas las personas usan não + subjuntivo: Não fales, Não fale, Não falem.
En portugués, que es el relativo más frecuente: sirve para personas y cosas, y no cambia de forma. Quem se refiere a personas y, cuando tiene un antecedente expreso, normalmente aparece después de una preposición: a pessoa com quem falei. Para empezar, usa que como opción general y reserva preposición + quem para personas.
Cuando coinciden un pronombre de objeto indirecto y otro de objeto directo, el portugués puede fundirlos: me + o = mo, te + a = ta y lhe + os = lhos. En portugués europeo son habituales frases como Dou-to y Não mo disse; en el habla brasileña suele preferirse mantener un complemento expreso, por ejemplo, Eu te dou o livro.
Para hablar de una acción reflexiva pasada, se conjuga el verbo en pretérito perfecto simple o en pretérito imperfecto y se conserva el pronombre correspondiente: levantei-me o eu me levantei («me levanté»), deitava-se o se deitava («se acostaba»). En Portugal es habitual colocar el pronombre después del verbo en una oración afirmativa independiente; en Brasil suele ir antes. Palabras como não, quando y que atraen el pronombre delante del verbo en ambas variedades.
B1 (14)
El futuro simple portugués se forma, en casi todos los verbos, añadiendo al infinitivo las terminaciones -ei, -ás, -á, -emos, -eis, -ão: falarei, comerás, partirão. Solo hay tres raíces irregulares esenciales: fazer → far-, dizer → dir- y trazer → trar-. En la conversación suele preferirse ir + infinitivo, pero el futuro simple sigue siendo habitual en textos, anuncios, promesas, predicciones y conjeturas.
El condicional portugués se forma, por regla general, añadiendo -ia, -ias, -ia, -íamos, -íeis, -iam al infinitivo completo: falaria, comeríamos, partiriam. Sirve sobre todo para expresar una consecuencia hipotética, formular peticiones con cortesía o hablar de algo que, visto desde un momento pasado, aún estaba por suceder: Disse que viria («Dijo que vendría»).
Usa el pretérito perfeito para presentar un hecho pasado como terminado: Ontem trabalhei até às seis. Usa el pretérito imperfeito para hábitos, descripciones, estados o acciones que estaban en curso: Naquela época trabalhava em casa. Al narrar, el imperfecto suele crear el escenario y el perfecto hace avanzar los acontecimientos: Chovia quando saí.
El presente de subjuntivo portugués presenta una acción como deseada, dudosa, posible, necesaria o valorada, no como un hecho que se afirma sin más: Quero que venhas («Quiero que vengas»). En los verbos regulares, las terminaciones de -ar llevan e (fale, fales...) y las de -er/-ir llevan a (coma, comas...; parta, partas...). Suele aparecer en una oración introducida por que y depende de una expresión que activa este modo.
En portugués, el conjuntivo o subjuntivo presenta una acción como deseada, necesaria, posible, dudosa o todavía no realizada: Quero que venhas, É possível que chova. También aparece después de conectores como para que, antes que y embora. La gran diferencia práctica respecto al español es que el portugués conserva un futuro de conjuntivo muy vivo: Quando chegares, telefona-me.
El mais-que-perfeito sitúa un hecho antes de otro momento pasado. En el portugués actual se forma normalmente con el imperfecto de ter más un participio: Quando cheguei, ela já tinha saído («Cuando llegué, ella ya se había ido»). Es muy parecido al español había + participio, pero el auxiliar habitual en portugués es ter.
Para destacar un elemento dentro de un grupo, el portugués usa normalmente o/a/os/as + mais/menos + adjetivo: Ela é a mais rápida da equipa. También tiene formas irregulares muy frecuentes: o melhor, o pior, o maior, o menor. Si no se compara con un grupo y solo se intensifica una cualidad, se emplea muito + adjetivo o el sufijo -íssimo/-íssima: É muito bonito; é lindíssimo.
En portugués, onde enlaza un lugar con lo que sucede allí: A cidade onde moro. Cujo, cuja, cujos, cujas expresan una relación de posesión y concuerdan con la cosa poseída: O homem cuja casa visitei. En contextos más formales, o qual, a qual, os quais, as quais suelen aparecer después de una preposición: A razão pela qual vim.
La pasiva portuguesa se forma principalmente de dos maneras: ser + participio pasado (A casa foi vendida) o verbo + se (Vendem-se casas). En la primera, el participio concuerda con el sujeto; en la segunda, el verbo concuerda con aquello que se vende, publica o realiza. El agente, si se menciona, suele introducirse con por: por Camões, pela diretora.
El discurso indirecto reproduce las palabras de otra persona sin citarlas literalmente. En portugués, se usa normalmente que para afirmaciones (Disse que vinha), se para preguntas de respuesta sí/no (Perguntou se eu podia ir) y para + infinitivo para órdenes o peticiones (Disse-me para esperar). Si el verbo que introduce el mensaje está en pasado, suelen ajustarse también los tiempos verbales, los pronombres y expresiones como hoje o aqui.
El portugués puede añadir terminaciones personales al infinitivo para indicar quién realiza la acción: É importante estudarmos significa «Es importante que estudiemos». Las formas son estudar, estudares, estudar, estudarmos, estudardes, estudarem. Se usa sobre todo cuando el sujeto del infinitivo debe quedar claro, especialmente después de preposiciones como para, sem, antes de y depois de.
En portugués, é preciso, é necessário, é importante y é possível presentan una necesidad, una valoración o una posibilidad sin atribuirla a una persona concreta. Si la idea es general, suelen ir seguidas de infinitivo: É preciso estudar. Si se menciona quién realiza la acción, se usa normalmente que + subjuntivo: É preciso que estudes.
Para una condición futura posible, el portugués suele usar se + futuro de subjuntivo y después futuro, presente o imperativo: Se vieres, ficarei contente («Si vienes, estaré contento»). Para una situación imaginaria o poco probable en el presente, emplea se + imperfecto de subjuntivo y el condicional: Se tivesse dinheiro, viajaria («Si tuviera dinero, viajaría»).
En portugués, ser suele presentar una característica, una clasificación o una acción en voz pasiva; estar muestra una situación, una valoración ligada al momento o el resultado de una acción. Sin embargo, la oposición no equivale simplemente a «permanente» frente a «temporal»: Ele é esperto significa que es listo, mientras que Ele está esperto indica que está alerta. Con participios, A janela foi aberta enfoca la acción de abrir y A janela está aberta, el estado de la ventana.
B2 (9)
El conjuntivo imperfeito portugués se forma a partir de la tercera persona del plural del pretérito: falaram → falasse, comeram → comesse, partiram → partisse. Se usa sobre todo en subordinadas vinculadas a un verbo pasado, en hipótesis con se y después de como se u oxalá: Queria que viesses; Se pudesse, faria isso.
El portugués usa el futuro de subjuntivo para presentar como pendiente o incierta una acción futura dentro de una oración subordinada: Se tiver tempo, irei («Si tengo tiempo, iré»). Aparece sobre todo tras se, quando, assim que, logo que y enquanto. Se forma a partir de la tercera persona plural del pretérito: tiveram → tiver-, fizeram → fizer-.
El conjuntivo perfecto se forma con el presente de conjuntivo de ter más un participio: tenha chegado, tenhas visto, tenham feito. Se usa cuando una duda, un deseo, una emoción o una valoración se refiere a una acción que ya ocurrió: Espero que tenha chegado («Espero que haya llegado»).
El condicional compuesto se forma con el condicional de ter más un participio: teria feito, terias visto, teríamos chegado. Sirve sobre todo para presentar como hipotética o no realizada una acción anterior: Se tivesse sabido, teria ido («Si lo hubiera sabido, habría ido»).
Para imaginar un pasado que no ocurrió, el portugués suele combinar se + tivesse + participio con teria + participio: Se tivesse sabido, teria vindo («Si lo hubiera sabido, habría venido»). La parte con se presenta la condición imposible de cambiar y la otra presenta su consecuencia imaginada.
El pluscuamperfecto de subjuntivo portugués se forma con el imperfecto de subjuntivo de ter más un participio: tivesse falado, tivesses vindo, tivéssemos feito. Se usa para una acción anterior presentada como dudosa, deseada, imaginaria o contraria a los hechos: Se tivesse sabido, teria ido («Si lo hubiera sabido, habría ido»).
El futuro compuesto se forma con el futuro de ter más un participio (la forma verbal como feito, «hecho»): terei terminado, terás visto, terão saído. Sirve para presentar una acción como ya terminada antes de otro momento futuro y también para formular una conjetura sobre el pasado: Terá esquecido? («¿Se le habrá olvidado?»).
Los pronombres átonos portugueses pueden aparecer antes del verbo (não o vi), después del verbo (vi-o) o, en ciertos futuros formales, dentro del verbo (vê-lo-ei). La negación, las palabras interrogativas y muchas oraciones subordinadas atraen el pronombre hacia delante; sin un elemento de atracción, el portugués europeo suele preferirlo detrás. El portugués de Brasil hablado emplea la posición anterior con mucha más libertad.
En portugués, muchos adverbios se forman añadiendo -mente a la forma femenina singular del adjetivo: lento → lenta → lentamente. Si se coordinan varios, es habitual que solo el último lleve el sufijo: lenta e cuidadosamente. A diferencia del español, suelen desaparecer las tildes del adjetivo de origen: rápida → rapidamente.
C1 (7)
El mais-que-perfeito simples sitúa un hecho antes de otro momento pasado: Quando cheguei, ela já saíra significa «Cuando llegué, ella ya se había ido». Se forma a partir de la tercera persona plural del pretérito, quitando -am y añadiendo terminaciones como -ara, -era o -ira. Hoy se encuentra sobre todo en literatura y escritura formal; al hablar suele sustituirse por tinha + participio.
El infinitivo personal portugués permite indicar quién realiza una acción mediante terminaciones propias: para eu fazer, para tu fazeres, para nós fazermos. En usos avanzados también aparece en formas compuestas (depois de termos chegado) y pasivas (para serem avaliados), y puede ofrecer una alternativa más compacta a ciertas oraciones con subjuntivo, siempre que la estructura admita una preposición y no exija que.
En portugués, el tiempo de la oración principal ayuda a situar la acción de la subordinada: Quero que venhas pasa normalmente a Queria que viesses si el deseo se coloca en el pasado. Si la acción subordinada ya había ocurrido, se usa tivesse + participio: Esperava que tivesse chegado. En cambio, una condición o referencia temporal aún futura puede requerir el futuro de conjuntivo: Quando chegares, avisa-me.
El portugués formal no consiste solo en escoger palabras más solemnes: organiza la información de forma explícita, limita la familiaridad y emplea fórmulas como em virtude de, não obstante, no âmbito de y venho por este meio. Es habitual en comunicaciones profesionales, solicitudes, informes, contratos y textos institucionales, pero conviene usarlo con medida para no convertir un mensaje claro en prosa burocrática.
La nominalización convierte una acción, un proceso o una cualidad en un sustantivo: desenvolver → desenvolvimento, implementar → implementação y possível → possibilidade. Es muy frecuente en textos académicos, administrativos y profesionales, pero no consiste en añadir un sufijo de forma automática: hay que aprender cada sustantivo con su género, su preposición y su uso habitual.
El portugués puede destacar un elemento colocándolo alrededor de ser + que, anteponiéndolo a é que o presentándolo mediante una estructura como o que... é: Foi a Maria que fez isto, Isso é que é importante, O que quero é paz. También puede situar al principio el tema del que se va a hablar: A Maria, eu vi-a ontem. Estas construcciones no suelen cambiar el hecho comunicado, pero sí indican qué información debe recibir más atención o con qué se establece un contraste.
En portugués, -inho/-inha y -zinho/-zinha no solo indican tamaño pequeño: también pueden expresar cariño, cortesía, modestia o ironía. Los aumentativos -ão/-ona, -aço/-aça y formas como -zarrão pueden señalar gran tamaño, intensidad, admiración o rechazo. El significado exacto depende tanto de la palabra como del contexto, la entonación y la variedad regional.
C2 (5)
El portugués de Brasil y el de Portugal comparten la misma base gramatical, pero difieren de manera sistemática en la colocación de los pronombres, el progresivo, las formas de tratamiento, parte del vocabulario y numerosos rasgos de pronunciación. No se trata de que una variedad sea correcta y la otra no: conviene escoger una como modelo para hablar y aprender a reconocer ambas al escuchar y leer.
El portugués coloquial no es simplemente portugués «incorrecto»: es el conjunto de elecciones propias de una conversación informal, como pá, bué y fixe en Portugal, o cara, mano y legal en Brasil. Para usarlo bien hay que saber quién habla, con quién, dónde y con qué intención; una expresión natural entre amigos puede resultar forzada, descortés o demasiado local en otro contexto.
Los conectores discursivos indican cómo debe interpretarse una idea respecto de otra: como contraste, consecuencia, confirmación, añadido o reformulación. En portugués, no entanto, contudo y todavia introducen contraste; por conseguinte presenta una consecuencia; com efeito confirma o fundamenta; y fórmulas como é de salientar que y cumpre referir que destacan información en un registro formal.
Los recursos retóricos alteran la forma más neutra de decir algo para atenuar, intensificar, persuadir, crear ritmo o destacar una oposición. En portugués, la lítote, la hipérbole, la pregunta retórica, la anáfora, el quiasmo y la fragmentación no exigen una gramática nueva: aprovechan la negación, el orden, la repetición y la puntuación con una intención expresiva que depende del contexto.
El portugués administrativo y jurídico concentra información en sustantivos, oculta a menudo quién realiza la acción mediante pasivas y construcciones impersonales, y recurre a fórmulas como nos termos de, para os devidos efeitos o fica V. Exa. notificado. Comprenderlo exige distinguir la función precisa de cada fórmula; al redactarlo, la prioridad debe ser la exactitud, no acumular palabras solemnes.