Gramática de galés
Explora 80 conceptos gramaticales — de principiante a avanzado.
Este es el árbol gramatical que impulsa Settemila Lingue — cada concepto se convierte en un mazo de práctica enfocado con tarjetas generadas por IA.
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A1 (30)
Los pronombres personales básicos del galés son fi, ti, fe/fo, hi, ni, chi, nhw: «yo, tú, él, ella, nosotros/as, vosotros/as o usted(es), ellos/ellas». En las construcciones verbales cotidianas pueden aparecer variantes breves, como i en Dw i y e/o en Mae e/o. A diferencia del español, en esos patrones hablados normalmente no se omite el pronombre.
La mutación suave (treiglad meddal) cambia la primera consonante de una palabra según lo que aparece delante: cath «gato» pasa a gath en Mae gen i gath «Tengo un gato». No crea una palabra distinta ni cambia su significado básico; es una señal gramatical. Para empezar, conviene aprender las nueve correspondencias y unos pocos desencadenantes muy frecuentes: dy «tu», ei «su de él», varias preposiciones y el artículo delante de un nombre femenino singular.
La mutación nasal cambia la consonante inicial de una palabra según un patrón fijo: p→mh, t→nh, c→ngh, b→m, d→n, g→ng. En el galés cotidiano aparece sobre todo después de fy «mi» y de la preposición yn «en»: pen → fy mhen «mi cabeza»; Caerdydd → yng Nghaerdydd «en Cardiff».
La mutación aspirada, treiglad llaes, solo cambia tres consonantes al principio de una palabra: p → ph, t → th y c → ch. En el nivel A1 conviene reconocerla sobre todo después de ei «su, de ella», â «con», tri «tres» y chwe «seis»: ci «perro» pasa a ei chi «su perro, de ella».
El galés expresa «el, la, los, las» con un solo artículo definido, que adopta tres formas: y ante consonante, yr ante vocal o h, y 'r después de una palabra terminada en vocal. No existe un artículo indefinido equivalente a «un/una»: ci puede significar «perro» o «un perro». Además, el artículo suele provocar mutación suave en un nombre femenino singular: cath → y gath.
Cada sustantivo galés es masculino o femenino, pero el artículo definido es el mismo para ambos géneros. La diferencia se ve sobre todo porque un sustantivo femenino singular suele sufrir mutación suave tras el artículo —merch → y ferch— y porque también puede mutar el adjetivo que lo sigue: cath fach. Como hay pocas reglas fiables, conviene aprender cada sustantivo junto con su género.
El galés no tiene una única terminación de plural equivalente a -s o -es: puede añadir sufijos como -au, -iau, -oedd, -i y -od, cambiar una vocal o combinar ambos procedimientos. Por eso conviene aprender cada sustantivo (palabra que nombra una persona, animal, cosa o idea) junto con su plural: ci → cŵn «perro → perros», cath → cathod «gato → gatos».
Bod significa «ser» o «estar», pero también sirve de auxiliar para expresar acciones: Dw i'n hapus es «Estoy feliz» y Dw i'n darllen puede ser «Leo» o «Estoy leyendo». La estructura básica es forma de bod + sujeto + yn/'n + descripción o verbo-nombre. Las formas más útiles al empezar son dw i, (r)wyt ti, mae e/o, mae hi, dyn ni, dych chi, maen nhw.
En el galés hablado, la negación básica se forma colocando ddim después de la forma de bod («ser/estar»): Dw i ddim yn deall («No entiendo»). Para hacer una pregunta de sí o no no se añade un auxiliar equivalente a «hacer»: cambia la forma inicial de bod, como en Wyt ti'n barod? o Ydy hi'n dod? Las preguntas negativas conservan ddim: Dyw hi ddim yn dod?
En galés, el adjetivo suele ir después del sustantivo: ci mawr («un perro grande»). Tras un sustantivo femenino singular, su consonante inicial suele experimentar mutación suave: cath fach, de bach («un gato pequeño»). Algunos adjetivos frecuentes, como hen, prif y hoff, se colocan delante.
Las preposiciones galesas más útiles al empezar son i («a, hacia, para»), o («de, desde»), yn («en»), ar («sobre, en»), am («sobre, por, para»), â/gyda («con»), dan («debajo de») y dros («por encima de, al otro lado de»). No basta con elegir la preposición: cuando va directamente delante de otra palabra, a menudo cambia la consonante inicial de esta, como en i Gaerdydd («a Cardiff») o yng Nghaerdydd («en Cardiff»).
El galés moderno forma las decenas de manera bastante regular: tri deg pump es «treinta y cinco», literalmente «tres dieces cinco». Al contar objetos, sin embargo, hay que atender al género en dau/dwy, tri/tair y pedwar/pedair, y algunas cifras cambian la consonante inicial del sustantivo: dau frawd («dos hermanos»), pero tri chi («tres perros»).
Para decir la hora se usa normalmente Mae hi'n + hora + o'r gloch: Mae hi'n dri o'r gloch significa «Son las tres». Los días llevan a menudo dydd y los meses pueden presentarse con mis: dydd Llun «lunes», mis Ionawr «enero». Conviene aprender desde el principio los bloques heddiw «hoy», yfory «mañana» y ddoe «ayer».
El verbo-nombre (berfenw) es la forma básica de un verbo galés: darllen «leer», bwyta «comer» o mynd «ir». Para expresar una acción en presente, normalmente se combina una forma de bod con yn y el verbo-nombre: Dw i'n darllen puede significar «Leo» o «Estoy leyendo». En esta construcción solo cambia bod; el verbo-nombre permanece igual.
El galés no suele expresar «tener» con un verbo equivalente al español: dice que algo está con alguien. En el norte es habitual Mae gen i gar y en el sur Mae car gyda fi; ambas frases significan «Tengo un coche». Para decir «mi coche» o «su casa» se usan posesivos como fy, dy y ei, que pueden cambiar la consonante inicial del nombre.
Para desenvolverse desde el nivel A1, conviene aprender expresiones completas: Bore da! «¡Buenos días!», Sut dych chi? «¿Cómo está?», Diolch yn fawr «Muchas gracias» y Os gwelwch yn dda «Por favor». El galés distingue entre ti para una persona de trato cercano y chi para el trato cortés o para varias personas. Muchas fórmulas contienen contracciones o cambios de consonante; al principio es más útil memorizarlas como bloques que construirlas palabra por palabra.
En galés, las ideas de «poder», «tener que» y «querer» suelen expresarse mediante construcciones de varias palabras. Para la capacidad y buena parte de la obligación se usa bod («ser/estar») más gallu o gorfod: Dw i'n gallu nofio («Sé nadar / Puedo nadar»). Rhaid sigue otro patrón, mae'n rhaid i..., mientras que eisiau y moyn expresan deseo.
Las preguntas abiertas en galés empiezan normalmente por una palabra como beth «qué», pwy «quién», ble/lle «dónde», pryd «cuándo», sut «cómo», pam «por qué» o faint «cuánto(s)». Después no basta con copiar el orden del español: conviene aprender patrones completos, como Beth ydy hyn?, Pwy sy'n dod? y Ble dych chi'n byw?
Los adverbios añaden información sobre dónde, cuándo, con qué frecuencia o de qué manera ocurre algo: yma «aquí», nawr «ahora» y bob dydd «todos los días». Para expresar el modo, el galés suele usar yn + adjetivo, normalmente con mutación suave: cyflym «rápido» pasa a yn gyflym «rápidamente» y da «bueno» pasa a yn dda «bien».
Para expresar gustos, el galés hablado suele usar una forma de bod («ser/estar») + yn + hoffi o licio: Dw i'n hoffi coffi («Me gusta el café»). La negación coloca ddim antes de yn: Dw i ddim yn hoffi coffi. Para «prefiero», la expresión habitual es Mae'n well gen i....
Para hablar del tiempo atmosférico, el galés usa normalmente mae hi'n seguido de una descripción: Mae hi'n oer («Hace frío») y Mae hi'n bwrw glaw («Llueve»). Hi es el pronombre femenino de tercera persona, pero aquí funciona como sujeto meteorológico: no significa «ella» en la traducción española.
Para desenvolverte a nivel A1, combina unas pocas palabras frecuentes —bara «pan», caws «queso», llaeth «leche» y dŵr «agua»— con estructuras como Dw i eisiau... «Quiero...» y Ga i... ? «¿Me pone...?». No te sorprendas si cambia la primera consonante: en galés, ciertas palabras cercanas provocan una mutación, es decir, un cambio regular al comienzo de la palabra, como te → de en paned o de.
En galés, aprender tad «padre», mam «madre» o chwaer «hermana» también implica aprender cómo cambia el principio de la palabra: tad se convierte en fy nhad «mi padre» y dy dad «tu padre». Para empezar, conviene memorizar cada parentesco junto con su plural y con una expresión posesiva completa, no como una palabra aislada.
Para señalar un sustantivo, el galés hablado suele colocarlo entre el artículo y/yr/'r y yma «aquí, este» o yna «ahí, ese»: y llyfr yma «este libro», y tŷ yna «esa casa». Sin sustantivo se usan formas como hwn (masculino), hon (femenino) y hyn (neutro o idea general): Beth ydy hwn? «¿Qué es este?».
Para hablar de una rutina, el galés suele combinar una forma presente de bod («ser/estar»), el sujeto, yn y un nombre verbal: Dw i'n codi am saith («Me levanto a las siete»). La presencia de expresiones como bob dydd («todos los días») o weithiau («a veces») deja claro que se trata de un hábito y no solo de algo que sucede ahora.
Para indicar dónde está algo o alguien, el galés suele seguir el patrón forma de bod + sujeto + expresión de lugar: Mae'r siop yn y dref («La tienda está en el pueblo»). Para preguntar «¿dónde?», se coloca ble al principio: Ble mae'r orsaf? («¿Dónde está la estación?»). Con un nombre como sujeto se usa mae, aunque ese nombre sea plural.
Para hablar de capacidad, la estructura más clara es bod + yn gallu + verbo: Dw i'n gallu nofio («Sé nadar / Puedo nadar»). Para negar, se puede usar ddim yn gallu o la forma breve Alla i ddim...; methu presenta la acción como algo que no se consigue hacer. Para pedir permiso se usa normalmente cael, sobre todo en Ga i...?, y no gallu.
En galés, el color suele colocarse después del sustantivo: car coch («un coche rojo»). Tras un sustantivo femenino singular, la consonante inicial del color suele sufrir mutación suave: ci du («un perro negro»), pero cath ddu («una gata negra»). Para decir que algo «es» de un color se usa normalmente yn y también hay mutación: Mae'r car yn goch («El coche es rojo»).
Para hablar de salud, el galés emplea varios patrones que conviene aprender como frases completas: Mae pen tost gyda fi o Mae gen i ben tost («Me duele la cabeza»), Mae fy nghoes i'n brifo («Me duele la pierna») y Dw i'n sâl («Estoy enfermo/a»). No hay una sola construcción que corresponda siempre a «tener» o «doler» en español.
Para indicar dónde está algo, el galés emplea grupos fijos como wrth ymyl «al lado de», o flaen «delante de», y tu ôl i «detrás de», ar ben «encima de» y o gwmpas «alrededor de». Conviene aprender cada grupo como una sola unidad: no siempre coincide palabra por palabra con el español y algunas formas ya contienen una mutación consonántica.
A2 (12)
El imperfecto de bod sirve para hablar de estados, situaciones y acciones en curso o habituales en el pasado. La estructura básica es forma de bod + sujeto + yn + adjetivo o nombre verbal: Roeddwn i'n hapus («Estaba feliz») y Roedden ni'n byw yng Nghaerdydd («Vivíamos en Cardiff»). Su uso se parece bastante al imperfecto español, aunque la construcción galesa tiene su propia forma.
Para contar una acción terminada, el galés hablado suele conjugar gwneud («hacer») en pasado y añadir el nombre verbal (la forma básica del verbo): Wnes i ddarllen («Leí»). La persona se marca en gwneud; el verbo principal no se conjuga y, en las oraciones afirmativas y las preguntas, normalmente sufre mutación suave: mynd → fynd.
En galés, muchas preposiciones cambian de forma según la persona: ar «sobre» da arna i «sobre mí», arnat ti «sobre ti» y arnyn nhw «sobre ellos o ellas». La forma personal aparece también en expresiones que en español se construyen con un verbo, como Mae arna i eisiau coffi «Quiero café». Para empezar, conviene aprender cada preposición como un pequeño paradigma, no como una raíz a la que se añade cualquier pronombre.
En una descripción afirmativa en presente, sy o sydd ocupa el lugar que tendría mae: Mae'r dyn yn gweithio yma pasa a y dyn sy'n gweithio yma («el hombre que trabaja aquí»). Usa sobre todo sy'n delante del yn que introduce una acción o una cualidad, y sydd cuando no aparece ese yn, como en y bobl sydd yma («la gente que está aquí»).
Para enlazar ideas básicas, usa a/ac («y»), ond («pero»), achos u oherwydd («porque»), pan («cuando»), os («si»), er («aunque») y felly («así que, por lo tanto»). La diferencia más visible frente al español es que el conector puede influir en lo que viene después: a provoca mutación aspirada en p, t, c (caws → a chaws), y algunos conectores se combinan con formas específicas de bod («ser, estar»).
Para dar una orden afirmativa, el galés emplea una forma breve con ti y, normalmente, una forma acabada en -wch con chi: Dere yma! «¡Ven aquí!» y Dewch yma! «¡Venid/Venga/Vengan aquí!». Para prohibir algo se usa paid â con ti o peidiwch â con chi, seguido del verbo-nombre: Paid â phoeni! «¡No te preocupes!».
Para hablar de una acción ya realizada, el galés combina una forma de bod («ser/estar») con wedi y el nombre verbal: Dw i wedi bwyta («He comido»). Para decir que algo acaba de ocurrir, se sustituye wedi por newydd: Dw i newydd gyrraedd («Acabo de llegar»). Después de newydd, el verbo suele sufrir mutación suave; después de wedi, no.
Cuatro verbos galeses de uso diario tienen formas de pasado que conviene aprender como unidades: mynd → es i «fui», dod → des i «vine», gwneud → wnes i «hice» y cael → ces i «recibí/conseguí». La persona se expresa normalmente mediante una forma verbal propia seguida de un pronombre: est ti «fuiste», aethon ni «fuimos».
En una construcción galesa muy frecuente, el objeto se marca antes del nombre verbal con una forma parecida a un posesivo y se puede repetir después mediante un pronombre de refuerzo: fy ngweld i «verme», dy weld di «verte», ei weld e «verlo». La forma inicial determina además una posible mutación: fy exige mutación nasal, dy y ei masculino exigen mutación suave, y ei femenino exige mutación aspirada.
Para decir cómo es alguien, se usa normalmente Mae + persona + yn + adjetivo: Mae e'n dal («Él es alto»). Para indicar qué rasgos tiene, como el pelo o los ojos, son habituales construcciones con ganddo/ganddi o gyda: Mae llygaid glas ganddi («Ella tiene los ojos azules»). El adjetivo suele ir después del sustantivo: gwallt hir («pelo largo»).
Para dar una opinión sencilla, usa Dw i'n meddwl bod... («pienso que...»), Yn fy marn i... («en mi opinión...») o Dw i'n credu bod... («creo que...»). Para reaccionar, bastan Dw i'n cytuno («estoy de acuerdo») y Dw i ddim yn siŵr am hynny («no estoy seguro de eso»); para indicar una preferencia, la construcción habitual es Mae'n well gen i... («prefiero...»).
El pretérito de bod presenta una estancia, un estado o una actividad pasada como un periodo ya concluido: Bues i yn Sbaen am wythnos significa «Estuve en España una semana». Sus formas básicas son bues i, buest ti, buodd e/hi, buon ni, buoch chi, buon nhw. Para describir el trasfondo, una situación en curso o una costumbre pasada, normalmente se emplean las formas con roedd.
B1 (13)
El futuro de bod se forma con bydda i, byddi di, bydd e/hi, byddwn ni, byddwch chi, byddan nhw. Puede significar «ser/estar» en el futuro o funcionar como auxiliar delante de yn + nombre verbal: Bydda i'n mynd («Iré»). En preguntas y negaciones coloquiales, la b inicial suele sufrir mutación suave y convertirse en f: Fydd hi...?, Fyddan nhw ddim...
En una forma verbal flexionada o forma breve, el propio verbo lleva una terminación que indica la persona: gwelais i «vi», gwelodd hi «ella vio». No se construye con una forma auxiliar de bod «ser/estar». En el galés actual, el pasado breve es la parte más útil de este sistema: algunos verbos lo emplean con mucha frecuencia tanto al hablar como al escribir.
El condicional básico se forma con una forma condicional de bod («ser/estar») y, para hablar de una acción, yn + nombre verbal: Baswn i'n mynd significa «Yo iría». Las formas principales son baswn, baset, basai, basen, basech, basen; en preguntas y negaciones suele aparecer la mutación inicial b → f: Fasai hi...?, Fasen nhw ddim...
El galés expresa la igualdad con mor + adjetivo + â (mor dal â fi, «tan alta como yo»), la superioridad con una forma en -ach o con mwy + adjetivo, y el grado máximo con -af o mwyaf + adjetivo. Muchos adjetivos corrientes tienen formas propias que hay que aprender como una serie: da → gwell → gorau («bueno → mejor → el mejor»).
El galés puede colocar al principio la información que se quiere destacar. Si ese elemento es el sujeto de una acción, suele aparecer sy’n: Siân sy’n dod («Es Siân quien viene»); para destacar una identidad o cualidad se usa normalmente yw/ydy: Athrawes ydy hi («Es profesora»). Un lugar o un momento también puede adelantarse: Yng Nghaerdydd dw i’n byw («Es en Cardiff donde vivo»).
Después de verbos como meddwl «pensar», gwybod «saber» y dweud «decir», el galés suele introducir la idea subordinada con bod: Dw i'n meddwl bod hi'n iawn «Creo que ella tiene razón». Si el sujeto es una persona, bod también puede aparecer en una forma personal como fy mod i, dy fod ti o ei fod e.
El galés puede presentar una acción sin indicar quién la realiza mediante una terminación verbal: -ir en presente o futuro, -wyd en pasado y -id en imperfecto o condicional. Así, Siaradir Cymraeg yma significa «Aquí se habla galés» y Gwelwyd y car, «Se vio el coche». A diferencia del español, no se añade un pronombre como se: la impersonalidad ya está marcada en el propio verbo.
Las relaciones de tiempo se expresan con conectores como pan «cuando», cyn «antes de», ar ôl «después de», tra «mientras», nes «hasta que» y ers «desde que». La estructura que sigue no siempre es una oración conjugada: cyn, ar ôl y ers suelen combinarse con i + persona + nombre verbal, mientras que pan y tra suelen introducir una oración con verbo conjugado. Para hablar del futuro después de pan, el galés usa normalmente el futuro: pan fydda i'n barod «cuando esté listo».
Para presentar una condición posible o abierta, el galés emplea os («si») y, cuando se habla del futuro, suele poner el verbo de la condición en futuro: Os bydd hi'n braf, awn ni am dro («Si hace buen tiempo, iremos a pasear»). Para hechos generales puede usarse el presente, y la consecuencia puede expresarse mediante un futuro, un presente o un imperativo, según lo que se quiera decir.
El galés amplía su vocabulario verbal creando sustantivos verbales a partir de otras palabras: defnydd «uso» da defnyddio «usar», y ciertos prefijos forman verbos como ymddwyn «comportarse». Estas formas se emplean en las mismas construcciones que otros sustantivos verbales: Mae e'n defnyddio..., Dw i wedi penderfynu.... El prefijo ym- puede sugerir una acción dirigida hacia uno mismo o entre varias personas, pero no equivale automáticamente al pronombre español se.
El galés usa cyntaf para «primero», ail para «segundo» y formas como trydydd/trydedd para «tercero/tercera». El orden no es siempre el mismo: se dice y tro cyntaf («la primera vez»), pero yr ail dŷ («la segunda casa»), con mutación suave de tŷ. Para las fracciones cotidianas conviene dominar primero hanner («mitad»), chwarter («cuarto») y traean («tercio»).
Cael puede expresar «recibir u obtener», «tener permiso» y, en una construcción especial, la voz pasiva: Ces i anrheg («recibí un regalo»), Ga i fynd? («¿puedo ir?») y Cafodd hi ei geni («nació»). No equivale siempre al español poder: para la capacidad de hacer algo se usa normalmente gallu, mientras que cael se centra en el permiso, la oportunidad o aquello que alguien recibe.
Para expresar una intención ya pensada, el galés usa mynd i + nombre verbal: Dw i'n mynd i goginio («Voy a cocinar»). Para hablar del futuro se emplean formas como bydda i'n; para proponer algo, Beth am...?; y para acordar un encuentro, Gawn ni gwrdd am...?. Estas fórmulas permiten pasar de una idea general a un plan con día, hora y lugar.
B2 (10)
En las relativas galesas avanzadas importa qué función cumple el antecedente dentro de la cláusula. Si esa función está ligada a una preposición o a un posesivo, se suele usar y/yr y se conserva dentro de la relativa un elemento que la representa: y tŷ y buon ni'n byw ynddo («la casa en la que vivíamos»). Para una relativa negativa se emplea na ante consonante y nad ante vocal: y ferch nad oedd yn hapus.
La pasiva galesa más habitual se construye con una forma de cael («recibir» o «conseguir»), un posesivo que remite a quien recibe la acción y un nombre verbal (la forma de diccionario del verbo): Cafodd y llyfr ei ysgrifennu («El libro fue escrito»). El posesivo puede provocar una mutación inicial en el verbo: Ces i fy ngweld («Me vieron»). A diferencia del español, no se usa un participio que concuerde en género y número.
El galés introduce muchas condiciones imaginarias o contrarias a los hechos con pe. Para una hipótesis sobre el presente se puede usar pe + forma condicional de _bod_ en la condición y otra forma condicional en el resultado: Pe baswn i'n gyfoethog, baswn i'n teithio. Para una posibilidad pasada que ya no se cumplió, el patrón central es pe + forma de la serie _bawn_ + wedi, seguido de forma condicional + wedi: Pe bawn i wedi gwybod, faswn i wedi dod.
Para contar lo que alguien dijo sin citar sus palabras literalmente, el galés convierte el mensaje en una oración subordinada (una oración que depende de otra). Con construcciones basadas en bod se usan formas como fy mod i, ei fod e y ei bod hi; con verbos flexionados suelen aparecer y/yr, y las preguntas de sí o no se introducen con a.
El galés combina una forma de bod («ser/estar») con partículas y nombres verbales para situar una acción: wedi la presenta como terminada, yn como acción en curso y newydd como recién ocurrida. Así, Dw i wedi gorffen significa «He terminado», Roedd e wedi mynd significa «Se había ido» y Dw i newydd gyrraedd significa «Acabo de llegar». Para indicar continuidad hasta un momento dado se usan también wedi bod yn («llevar/venir haciendo», «haber estado haciendo») y yn dal i («seguir haciendo»).
El galés distingue entre causa (achos, oherwydd, gan fod), finalidad (er mwyn, i) y resultado (felly, o ganlyniad, mor… fel bod). La dificultad principal está en las construcciones con bod «ser/estar»: delante de un pronombre, adopta formas como fy mod i, dy fod di y ei bod hi; con un sustantivo expreso se mantiene bod: fel bod yr afon….
La pasiva habitual del galés se forma conjugando cael («recibir», «conseguir») y añadiendo un posesivo que remite a quien recibe la acción más un nombre verbal (la forma verbal sin conjugar): Cafodd e ei arestio, «Lo arrestaron» o «Fue arrestado». Para cambiar de tiempo, normalmente se cambia la forma de cael o del auxiliar que lo acompaña; el nombre verbal permanece igual: roedd yn cael, bydd yn cael, mae wedi cael.
El galés forma estos dos tiempos con una forma de bod («ser/estar»), seguida de wedi y un verbo-nombre: Bydda i wedi gorffen («Habré terminado») y Baswn i wedi mynd («Habría ido»). Se cambia la forma de bod para distinguir el futuro del condicional; el verbo que aparece después de wedi no se conjuga.
Las expresiones de enlace indican cómo se relaciona una idea con la anterior: fodd bynnag introduce una objeción, ar y llaw arall presenta la otra cara de un contraste, yn ogystal â añade información, o ganlyniad señala un resultado y mewn gwirionedd corrige una impresión. No alteran por sí solas el orden básico de la oración galesa, pero algunas exigen un complemento concreto, como yn ogystal â hynny («además de eso») y o ganlyniad i hynny («a consecuencia de eso»).
Para expresar una dificultad que no impide el resultado, el galés usa sobre todo er bod o er i ante una cláusula y er gwaethaf ante un nombre. Para oponer dos realidades se emplea tra bod; para presentar una opción descartada, yn hytrach na/nag. No son intercambiables: la elección depende tanto del significado como de la estructura que viene después.
C1 (8)
El galés formal puede expresar persona y tiempo mediante una sola forma verbal: af significa «voy» o «iré», mientras que âi sitúa mynd («ir») en un pasado habitual o durativo. Estas formas aparecen sobre todo en literatura, textos formales, discursos y expresiones asentadas; para entenderlas hay que reconocer tanto las terminaciones regulares como paradigmas irregulares muy frecuentes.
En galés formal o literario, ni, na y oni suelen provocar una mutación mixta: p, t, c pasan a ph, th, ch, mientras que otras consonantes admitidas sufren mutación suave. La partícula a de las preguntas y de ciertas oraciones de relativo provoca, en cambio, mutación suave: A welaist ti? «¿Lo viste?» y y dyn a ddaeth «el hombre que vino».
El galés formal escrito conserva formas como yr wyf «estoy/soy», y mae «está/es» y la negación ni/nid, donde la conversación suele preferir dw i, mae y dydy… ddim. No se trata solo de sustituir palabras: una redacción formal también tiende a mantener formas completas, emplear construcciones impersonales y organizar la información de manera más condensada.
Los modismos galeses deben aprenderse como unidades completas: su sentido no suele deducirse traduciendo cada palabra. Además, muchas expresiones cambian por dentro para concordar con la persona, sobre todo mediante posesivos y preposiciones conjugadas: ar ben fy nigon «exultante» pasa a ar ben ei digon cuando se habla de ella.
El galés construye muchas oraciones complejas combinando una cláusula principal con otras introducidas por er bod («aunque»), nes o fel bod («hasta el punto de que», «de modo que») y estructuras como beth bynnag a... («diga lo que diga»). La dificultad no está solo en elegir el conector: también hay que marcar el sujeto de la subordinada, aplicar la mutación que corresponda y mantener claro qué relación —concesión, resultado, causa o condición— une las ideas.
El galés no tiene solo una oposición entre «correcto» e «informal», sino un continuo de registros. Una misma idea puede aparecer como Ma' fe'n dod en una representación muy coloquial, Mae e'n dod en galés estándar neutro y Y mae ef yn dyfod en un estilo literario. La clave no es hablar siempre de la forma más solemne, sino reconocer cada nivel y elegir uno coherente con la situación.
La cynghanedd es un sistema sonoro propio de la poesía galesa que organiza, dentro de un verso, correspondencias de consonantes, rimas y acentos. No es simplemente «hacer que los finales rimen»: obliga a escuchar cómo se relacionan distintas partes de una misma línea. Convive con formas métricas tradicionales, como el cywydd y el englyn, y con una poesía moderna en verso libre que puede emplearla, evocarla o prescindir de ella.
Traducir bien al galés no consiste en sustituir cada palabra española o inglesa por otra galesa, sino en expresar la misma intención con los giros habituales del idioma. Por eso se dice cymryd rhan «participar», ar hyn o bryd «en este momento», o ran «en cuanto a» e hyd y gwn i «por lo que sé». Un calco puede ser comprensible e incluso gramatical, pero sonar menos idiomático porque copia la estructura o la combinación de palabras de otra lengua.
C2 (7)
El galés no solo transmite hechos: también marca si el hablante busca confirmación, duda, contrasta alternativas o destaca información. Las coletillas con on'd, marcadores como tybed, falle y hwyrach, y estructuras de foco como Carys sy'n... permiten expresar esos matices; su forma exacta depende del registro, la región y la estructura verbal de la oración.
El galés medio y el galés literario antiguo presentan formas que no siempre coinciden con el uso cotidiano actual: myfi, tydi y chwi como pronombres marcados; canys y sef como conectores; y verbos breves como aethant. Para leerlos bien conviene reconocer la función de cada pieza y el orden de la oración, no sustituir palabra por palabra cada forma por galés moderno.
El galés hablado no se divide en dos bloques uniformes, pero muchas formas tienden a asociarse con el norte o con el sur: rŵan / nawr «ahora», llefrith / llaeth «leche» y efo / gyda «con». La meta avanzada no es sustituir unas por otras, sino reconocerlas, entender cómo se combinan en el habla real y mantener una voz coherente sin juzgar como incorrecta la variante ajena.
El galés oficial y jurídico busca precisión, continuidad y neutralidad institucional. Para ello recurre con frecuencia a formas verbales impersonales como hysbysir («se notifica»), expresiones fijas como yn unol â («de conformidad con») y oraciones subordinadas que delimitan condiciones, excepciones y efectos. No basta con sustituir palabras de un texto español: hay que reconocer qué fórmula cumple cada función y mantener claro quién tiene una obligación, una facultad o un derecho.
El galés cotidiano no es simplemente galés escrito pronunciado deprisa: reduce formas como Sut mae? a S'mae?, emplea marcadores conversacionales como wel y varía mucho según la región. Para entenderlo bien hay que reconocer la forma completa que hay detrás de cada reducción, atender al contexto y no mezclar rasgos norteños y sureños como si constituyeran un único «galés informal».
El galés periodístico emplea un registro estándar: más cuidado y compacto que la conversación espontánea, pero normalmente menos literario que la prosa ceremonial. Se reconoce por fórmulas de atribución como yn ôl ffynonellau, construcciones impersonales como datgelwyd y credir, y un vocabulario estable para contar hechos sin presentar como certeza lo que solo es una afirmación o una previsión.
Muchos topónimos galeses combinan una palabra de paisaje o asentamiento con un nombre propio o un complemento: aber «desembocadura o confluencia», llan «recinto, iglesia o parroquia», pen «cabeza, cima o extremo», cwm «valle» y pont «puente». Para interpretarlos hay que reconocer también el artículo y y las mutaciones consonánticas: Pen-y-bont, por ejemplo, contiene pont con mutación suave, p → b.
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