A1

Adjetivos demostrativos en español

Adjetivos Demostrativos

Este artículo forma parte del árbol gramatical de español en Settemila Lingue.

En pocas palabras

Los demostrativos señalan personas, objetos, lugares o ideas según la distancia: este presenta algo cercano; ese, algo menos cercano o situado junto al interlocutor; y aquel, algo lejano. Delante de un sustantivo concuerdan con él en género y número: esta mesa, esos libros, aquellas montañas.

Visión general

Los demostrativos permiten indicar de qué realidad se habla sin limitarse a nombrarla. Al decir el libro, se identifica un libro; al decir este libro, además se lo sitúa en relación con quien habla. Esa relación suele ser espacial, pero también puede ser temporal —esta mañana, aquellos años— o aparecer dentro de una conversación o un texto —esa idea que mencionaste—.

Este sistema se introduce en el nivel A1 porque aparece constantemente en situaciones cotidianas: elegir un producto, pedir algo, señalar una dirección o distinguir entre varias opciones. El español dispone de tres series principales: este, ese y aquel. La regla inicial es sencilla, aunque la distancia exacta depende del contexto y de cómo perciba la situación quien habla.

Tradicionalmente se habla de «adjetivos demostrativos». En la terminología actual, formas como este en este libro suelen llamarse determinantes demostrativos, es decir, palabras que acompañan al sustantivo y ayudan a identificarlo. Aquí se conserva también el nombre tradicional porque sigue siendo habitual en materiales de aprendizaje.

Cómo funcionan

Las tres distancias

El punto de referencia principal es la posición de quien habla. Como guía inicial puede usarse este esquema:

Serie Valor básico Situación típica Ejemplo
este cercanía cerca de quien habla esta taza que tengo aquí
ese distancia media o cercanía al interlocutor cerca de la persona que escucha, o no tan cerca de quien habla ese cuaderno que tienes
aquel lejanía lejos de ambas personas aquella torre al fondo

Esta división no se mide en metros. Si dos personas están ante una mesa, una puede decir ese vaso aunque esté físicamente cerca: lo presenta como perteneciente al espacio del interlocutor o como menos próximo que este vaso. En una tienda, Quiero ese suele bastar si el gesto o la mirada dejan clara la elección.

Los adverbios de lugar ayudan a reforzar la diferencia:

  • este... aquí: Pon estas cajas aquí.
  • ese... ahí: ¿Qué hay en esa bolsa de ahí?
  • aquel... allí/allá: Vivían en aquella casa de allí.

No es obligatorio usar el adverbio. El contexto, la mirada y el gesto suelen aportar la información necesaria.

Concordancia de género y número

La concordancia es la coincidencia de género —masculino o femenino— y número —singular o plural— entre el demostrativo y el sustantivo. La forma depende del sustantivo señalado, no de la persona que habla ni de su propietario.

Distancia Masculino singular Femenino singular Masculino plural Femenino plural
cercana este libro esta mesa estos libros estas mesas
media ese libro esa mesa esos libros esas mesas
lejana aquel libro aquella mesa aquellos libros aquellas mesas

El género gramatical no siempre coincide con una característica visible. Se dice esta mano porque mano es femenino, y ese mapa porque mapa es masculino. En plural, tanto el demostrativo como el sustantivo cambian: aquella canción pasa a aquellas canciones.

Posición delante del sustantivo

En el uso básico, el demostrativo va antes del sustantivo y ocupa el lugar donde podría aparecer un artículo:

  • este problema
  • esa calle
  • aquellos días

Por eso no se combinan normalmente artículo y demostrativo delante del mismo sustantivo. Se dice esta casa, no la esta casa. El demostrativo puede ir acompañado de otras palabras: estos dos documentos, aquella antigua estación, esas fotos de Madrid.

Cuando el sustantivo no aparece

Si ya se sabe qué persona u objeto se señala, el sustantivo puede omitirse. El demostrativo funciona entonces como pronombre, es decir, sustituye al nombre que no se repite:

  • ¿Qué jersey quieres? —Prefiero este.
  • Tus llaves son esas.
  • Aquellas son mis compañeras.

La concordancia se mantiene con la realidad nombrada o con el sustantivo entendido. Prefiero esta puede significar esta camisa, mientras que Prefiero este puede referirse a este jersey.

Las formas con sustantivo omitido se escriben hoy sin tilde: este, ese, aquel, no éste, ése, aquél. La ortografía actual recomienda no acentuarlas ni siquiera cuando funcionan como pronombres; el contexto suele resolver la interpretación.

Las formas neutras: esto, eso y aquello

Esto, eso y aquello son formas neutras. No tienen plural y nunca acompañan a un sustantivo. Se emplean para señalar algo cuyo nombre o género no se conoce, una situación completa o una idea:

Forma Valor habitual Ejemplo
esto algo cercano o que se presenta ahora ¿Qué es esto?
eso algo menos cercano, dicho o conocido Eso no es verdad.
aquello algo lejano, pasado o poco accesible Aquello fue inolvidable.

No se dice esto libro ni eso problema. Si aparece un sustantivo, hace falta una forma con género y número: este libro, ese problema.

Ejemplos en contexto

Ejemplo Sentido en palabras sencillas Nota
Este libro es interesante. El libro cercano resulta interesante. Cercanía; masculino singular.
¿Me pasas esa botella, por favor? Se pide la botella que está junto al interlocutor o a cierta distancia. Distancia media; femenino singular.
Aquellos edificios son viejos. Los edificios lejanos son antiguos. Lejanía; masculino plural.
Voy a comprar estas naranjas. Se eligen las naranjas que están aquí. Cercanía; femenino plural.
¿Son tuyos esos guantes? Se pregunta por los guantes que están ahí. El sustantivo aparece.
No quiero la silla grande; prefiero esta. Se elige esta silla sin repetir silla. Uso pronominal; femenino singular.
Aquellas son mis maletas. Las maletas lejanas pertenecen a quien habla. Uso pronominal; femenino plural.
¿Qué es esto? Se pregunta por una cosa desconocida y cercana. Neutro; no acompaña a un sustantivo.
No entiendo eso que acabas de decir. No se comprende la idea mencionada por el interlocutor. Referencia a un mensaje.
Esta semana trabajo desde casa. Se habla de la semana actual. Cercanía temporal.
En aquellos años no había internet en casa. Se recuerda una época lejana. Distancia en el tiempo.
Me preocupa ese problema que mencionaste. Se retoma un problema presentado por la otra persona. Distancia en el discurso.
Mira aquella montaña de allí. Se dirige la atención hacia una montaña lejana. Allí refuerza la lejanía.
Entre estos dos modelos, me quedo con este. Se escoge el modelo más próximo o señalado. El gesto puede determinar la referencia.

Errores frecuentes

1. Olvidar la concordancia

  • Incorrecto: este mesa
  • Correcto: esta mesa
  • Por qué: Mesa es un sustantivo femenino singular; el demostrativo debe ser también femenino singular.

2. Formar mal el plural de ese

  • Incorrecto: eses zapatos
  • Correcto: esos zapatos
  • Por qué: El masculino plural de ese es esos. La serie completa es ese, esa, esos, esas.

3. Usar una forma neutra delante de un sustantivo

  • Incorrecto: esto coche es nuevo
  • Correcto: este coche es nuevo
  • Por qué: Esto es neutro y funciona solo. Delante del sustantivo masculino coche corresponde este.

4. Añadir un artículo antes del demostrativo

  • Incorrecto: la esa chaqueta
  • Correcto: esa chaqueta
  • Por qué: Cuando va delante del sustantivo, el demostrativo ya cumple la función identificadora del artículo.

5. Poner tilde a los pronombres demostrativos

  • Desaconsejado hoy: Prefiero éste.
  • Recomendado: Prefiero este.
  • Por qué: La norma ortográfica actual escribe los demostrativos sin tilde, también cuando sustituyen a un sustantivo.

6. Convertir las tres series en distancias rígidas

  • Interpretación poco útil: pensar que ese siempre está exactamente junto a la persona que escucha.
  • Uso natural: elegir este, ese o aquel según la perspectiva de quien habla.
  • Por qué: La distancia puede ser física, temporal, afectiva o discursiva. El contexto y el gesto importan más que una medida fija.

Notas de uso

La serie de ese ocupa un terreno amplio

En muchas conversaciones, ese funciona como la opción general para algo que no está en el espacio inmediato de quien habla. Aquel suele reservarse para una lejanía clara, para un contraste con este y ese, o para evocar tiempos y lugares remotos. La frecuencia exacta varía según la región y la situación, pero las tres series se entienden en todo el ámbito hispanohablante.

El tono depende del contexto

Un demostrativo aplicado a una persona puede ser neutral si la situación deja clara la identificación: Ese es el nuevo director. Sin embargo, expresiones como ese hombre o esa mujer pueden sonar distantes o despectivas si se pronuncian con cierto tono. Para presentar a alguien de manera cortés suele ser más natural usar su nombre, su cargo o una construcción como la persona que está junto a la puerta.

La distancia también puede ser emocional

La elección no siempre describe el espacio. Esta ciudad puede expresar cercanía porque quien habla vive en ella o se siente vinculado a ella. Aquella época presenta un periodo como lejano y cerrado. Del mismo modo, esa actitud puede marcar cierta distancia crítica respecto de una conducta.

Demostrativo después del sustantivo

En el español coloquial y expresivo, el demostrativo puede aparecer después del sustantivo. En ese caso, normalmente se mantiene un artículo delante:

  • la casa esa
  • el ruido ese
  • los papeles aquellos

Esta posición puede servir para identificar algo ya conocido, pero a veces añade impaciencia, rechazo o énfasis: No soporto el ruido ese. Para un uso básico y neutral, conviene preferir el orden habitual: esa casa, ese ruido, aquellos papeles.

Más allá de lo básico

Lo siguiente no es necesario para manejar la regla de A1, pero ayuda a interpretar usos más ricos.

Referencias dentro de un texto o una conversación

Los demostrativos también organizan información. Esto puede anunciar o resumir una idea muy presente: Recuerda esto: mañana cerramos antes. Eso suele retomar lo dicho por otra persona: —No puedo ir. —Eso cambia el plan. Aquello presenta un hecho como lejano en el recuerdo: Nunca hablamos de aquello.

Cuando se mencionan dos elementos y después se contraponen, en estilos formales pueden aparecer este para el más reciente y aquel para el más lejano en el texto: Ana habló con Marta; esta aceptó la propuesta, pero aquella pidió más tiempo. Es una construcción correcta, aunque en la lengua cotidiana a menudo resulta más claro repetir los nombres.

Valores temporales

Con expresiones de tiempo, la perspectiva puede cambiar el sentido:

  • esta noche suele referirse a la noche vinculada al momento actual;
  • ese día remite a un día ya mencionado;
  • aquellos tiempos evoca una etapa lejana.

La distancia temporal es subjetiva. Una persona puede decir aquellos meses porque los siente remotos, aunque hayan pasado hace poco.

Demostrativos y referentes sin nombre

Las formas neutras permiten hablar de hechos completos: Que llegues tarde, eso me preocupa. Aquí eso no sustituye a un sustantivo concreto, sino a toda la situación «que llegues tarde». Esta capacidad explica su enorme frecuencia en la conversación: Eso sí, por eso, con esto, todo aquello.

La tilde en textos antiguos

En libros y documentos de épocas anteriores es normal encontrar éste, ésa, aquéllos cuando funcionan como pronombres. No son formas distintas al hablar. Reflejan una convención ortográfica anterior; al escribir según la norma actual, se prefieren las formas sin tilde.

Consejos para practicar

  1. Organiza objetos reales en tres zonas. Coloca varios objetos cerca, a media distancia y lejos. Nómbralos cambiando género y número: este vaso, estas llaves, esa mochila, esos cuadernos, aquella puerta.
  2. Practica parejas con y sin sustantivo. Transforma Quiero esta camisa en Quiero esta, o Esos libros son míos en Esos son míos. Así se afianza la concordancia incluso cuando el nombre no aparece.
  3. Escucha la perspectiva, no solo la distancia. En conversaciones, observa qué señalan los gestos y por qué se elige ese en vez de aquel. Anota también referencias temporales y discursivas como esta semana, eso que dices y aquellos años.

Conceptos relacionados

  • Requisito previo: Adjetivos regulares — ayuda a comprender la concordancia de género y número que también siguen los demostrativos.

Requisito previo

Los adjetivos regulares en españolA1

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