Gramática de checo
Explora 81 conceptos gramaticales — de principiante a avanzado.
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A1 (30)
Los pronombres personales de sujeto en checo son: já, ty, on/ona/ono, my, vy, oni/ony/ona. Se usan para indicar quién realiza la acción, aunque en checo a menudo pueden omitirse porque la conjugación verbal ya aporta esa información.
El checo tiene tres géneros gramaticales: masculino, femenino y neutro. Además, el masculino se divide en animado e inanimado, una distinción muy importante para la flexión y la concordancia.
El checo tiene 7 casos: nominativo (1.º), genitivo (2.º), dativo (3.º), acusativo (4.º), vocativo (5.º), locativo (6.º), instrumental (7.º).
El nominativo y el acusativo son dos de los primeros casos que necesitas para formar oraciones básicas en checo. El nominativo suele marcar el sujeto, mientras que el acusativo aparece con muchos complementos directos.
El verbo být (‘ser/estar’): jsem, jsi, je, jsme, jste, jsou. Negativo de presente: nejsem. Pasado: byl/byla/bylo.
El verbo mít (‘tener’): mám, máš, má, máme, máte, mají. Se usa para expresar posesión y en muchas expresiones fijas.
El primer patrón de conjugación checa usa las terminaciones -ám, -áš, -á, -áme, -áte, -ají. Es muy frecuente en verbos como dělat (hacer), volat (llamar) y čekat (esperar).
Este patrón de conjugación usa terminaciones como -ím, -íš, -í, -íme, -íte, -í. Es muy frecuente en verbos como mluvit (hablar), vidět (ver) y prosit (pedir/rogar).
En checo, los adjetivos concuerdan con el sustantivo en género, número y caso. Por eso una misma idea, como «grande», cambia de forma según la palabra a la que acompaña.
La negación usa el prefijo ne- en el verbo: nemluvím, nejsem. La doble negación es estándar: nikdo nic neví (‘nadie sabe nada’).
En checo, las preguntas de sí/no pueden formarse con la entonación y, según el contexto, con el orden de palabras. También se usan pronombres y adverbios interrogativos como co (qué), kdo (quién), kde (dónde), kdy (cuándo), jak (cómo) y proč (por qué).
Los posesivos concuerdan con el sustantivo: můj/moje/mé, tvůj, jeho/její, náš, váš, jejich. Las formas de tercera persona no se declinan.
Las preposiciones de lugar rigen casos concretos: v/na + locativo (en/sobre), do + genitivo (a/hacia), z/od + genitivo (desde/de) y u + genitivo (junto a/en casa de).
Este tema cubre los cardinales del 0 al 100, los ordinales y la concordancia numérica en checo: 1 + nominativo singular, 2–4 + nominativo plural, 5+ + genitivo plural. También introduce cómo decir la hora (kolik je hodin?).
Este patrón de la tercera conjugación usa las terminaciones -u, -eš, -e, -eme, -ete, -ou. Incluye verbos comunes como nést (llevar), péct (hornear) y moct (poder).
Este patrón de conjugación usa las terminaciones -uji, -uješ, -uje, -ujeme, -ujete, -ují. Aparece en verbos frecuentes como kupovat (comprar), pracovat (trabajar) y cestovat (viajar).
El plural en checo depende del género y del patrón de declinación del sustantivo. No basta con añadir una sola terminación universal: un mismo cambio puede variar entre masculinos, femeninos y neutros.
Los pronombres demostrativos principales son ten/ta/to (ese/esa/eso) y tenhle/tahle/tohle (este/esta/esto). Se declinan según género, número y caso.
Las preposiciones temporales en checo combinan forma y caso: v + acusativo (día concreto), v + locativo (mes), o + locativo (durante) y za + acusativo (dentro de / después de).
Las conjunciones esenciales son a (y), ale (pero), nebo (o), protože (porque), takže (así que) e i (también/y).
Los verbos modales checos incluyen muset (tener que), moct (poder), chtít (querer), smět (tener permiso) y umět (saber hacer algo). Se usan con infinitivo.
Los adverbios básicos te ayudan a indicar lugar, tiempo y manera desde las primeras conversaciones. En checo aparecen con muchísima frecuencia palabras como tady («aquí»), teď («ahora») o rychle («rápidamente»).
Saludos esenciales y expresiones de cortesía: ahoj (hola), dobrý den (buenos días), děkuji (gracias), prosím (por favor) y na shledanou (adiós).
Expresar existencia: je/jsou (hay/existen), není/nejsou (no hay/no existen). Con preposiciones para indicar ubicación.
El checo organiza muchos sustantivos en modelos de declinación. Entre los más importantes al principio están los masculinos duros como hrad o pán, los femeninos duros como žena y los neutros duros como město.
Verbos irregulares importantes: jít (ir), jíst (comer), vědět (saber), chtít (querer), říct (decir). También incluye formas irregulares del presente.
Para expresar preferencias se usa rád/ráda + verbo, con el sentido de “gustar hacer algo”. La forma concuerda en género y número: rád (masculino), ráda (femenino), rádo (neutro), rádi (plural).
Los días de la semana (pondělí-neděle), los meses (leden-prosinec) y las estaciones (jaro, léto, podzim, zima) se usan a menudo con las preposiciones checas v y na.
Las preposiciones checas suelen exigir un caso concreto. Entre las más frecuentes están s + instrumental (con), bez + genitivo (sin), pro + acusativo (para) y o + locativo (sobre/acerca de).
Verbos con cambios de raíz en presente: spát→spím, stát→stojím, brát→beru, psát→píšu. Alternancias consonánticas y vocálicas.
A2 (12)
El genitivo (2. pád) se usa para expresar posesión, negación, cantidades y también después de ciertas preposiciones como bez, do, od, z y u. Las terminaciones varían según el patrón de declinación.
El pasado en checo se forma con el participio en -l y, en primera y segunda persona, con un auxiliar. También hay concordancia de género y número: on psal (él escribió), ona psala (ella escribió), oni psali (ellos escribieron). En tercera persona, el auxiliar normalmente se omite.
El checo distingue de forma sistemática entre aspecto imperfectivo (acción en progreso, repetida o habitual) y perfectivo (acción terminada o puntual). Esta oposición es clave desde nivel A2 porque afecta cómo hablas del pasado, presente y futuro.
El dativo (3. pád) se usa en checo sobre todo para el objeto indirecto, con ciertos verbos (como pomáhat o rozumět) y en expresiones fijas. Es un tema clave de nivel A2, porque aparece constantemente en comunicación diaria.
El instrumental (séptimo caso) se usa para medios o herramientas, con být como predicado y con preposiciones como s, za, mezi, nad, pod. Las terminaciones típicas son -em para masculino y -ou para femenino.
El locativo (6.º caso, lokál) se usa siempre con preposiciones, por ejemplo v/na (en/sobre), o (sobre/acerca de), po (después de, por) y při (durante/en).
Los verbos reflexivos checos suelen aparecer con las partículas se o si. Estas partículas pueden expresar acciones que recaen sobre el propio sujeto, pero también forman parte de muchos verbos cuyo significado debe aprenderse como una unidad, como učit se («aprender») o líbit se («gustar»).
En checo, los adjetivos se comparan con el comparativo (normalmente con -ejší/-ší) y el superlativo (prefijo nej- + comparativo).
Los pronombres de objeto en checo cambian según el caso (sobre todo acusativo y dativo) y también según si se usa una forma breve átona (clítica) o una forma larga tónica. Por ejemplo: mě/mně, tě/tobě, ho/mu, nás/nám.
Los conectores temporales permiten relacionar dos acciones en el tiempo: cuándo ocurre algo, qué pasa antes o después, o cuánto dura una situación. En checo son muy frecuentes conjunciones como když («cuando»), než («antes de que») y dokud («hasta que»).
La declinación blanda afecta a sustantivos terminados en consonantes blandas: muž (masculino animado), stroj (masculino inanimado), růže (femenino) y moře (neutro). Sus terminaciones difieren de los patrones duros.
Verbos modales en pasado: musel jsem (tuve que), mohl jsem (pude), chtěl jsem (quise). La concordancia de género se aplica.
B1 (13)
Con verbos perfectivos, el futuro se expresa con la forma perfectiva de presente. Con verbos imperfectivos se usa budu + infinitivo. El futuro de být es budu, budeš, bude...
Las órdenes se forman a partir de la raíz de presente: piš!, pišme!, pište! Las formas corteses usan prosím. Imperativos negativos: nepiš!
El condicional se forma con el participio en -l y las formas bych/bys/by/bychom/byste/by. Se usa para hipótesis y peticiones corteses.
Los verbos de movimiento forman pares determinados/indeterminados: jít/chodit (ir a pie), jet/jezdit (ir en vehículo), běžet/běhat (correr).
Oraciones subordinadas con že (que), který (que/quien), když (cuando), aby (para que), protože (porque). Los pronombres relativos se declinan.
La pasiva se forma con být + participio pasivo (-n/-t). La pasiva refleja con se se usa para afirmaciones generales.
Los pronombres relativos který/která/které (“quien/que/cual”) se declinan según género, número y caso. También existen jenž en registro literario y co en uso coloquial.
Expresiones impersonales: je třeba (‘es necesario’), je možné (‘es posible’), dá se (‘se puede’). También se usan en expresiones meteorológicas y de estado.
Las oraciones finales usan aby + conjugación condicional: abych, abys, aby, abychom, abyste, aby. Expresan intención o finalidad.
Los números ordinales (první, druhý, třetí...) se declinan como adjetivos. El formato de fecha usa el genitivo para el día, seguido del nombre del mes y el año.
Preposiciones que rigen distintos casos con significados diferentes: na + acusativo (hacia/encima de) frente a na + locativo (en/sobre), za + acusativo (dentro de un tiempo) frente a za + instrumental (detrás de).
Comparativo y superlativo de adverbios: rychle→rychleji→nejrychleji. Irregulares: dobře→lépe→nejlépe, špatně→hůře→nejhůře.
Los enclíticos (se, si, mi, ti, mu, ho, jsem, bych) deben ir en segunda posición según la ley de Wackernagel. Además, mantienen un orden fijo entre ellos.
B2 (10)
El vocativo (5. pád) se usa para dirigirse directamente a alguien. Masculino animado: -e/-u; femenino: -o/-e. Es muy común en el checo hablado, a diferencia de algunas otras lenguas eslavas.
El estilo indirecto en checo suele construirse con oraciones introducidas por že («que») o jestli («si»). A diferencia de otros idiomas europeos, el checo a menudo conserva el tiempo verbal original en lugar de desplazarlo de forma sistemática.
El checo usa participios activos de presente (-ící/-oucí), activos de pasado (-vší) y pasivos (-ný/-tý). Funcionan como adjetivos o en construcciones subordinadas.
Real (jestli/když + indicative), unreal present (kdyby + conditional), unreal past (kdyby + past conditional).
Incluyen el condicional pasado (byl bych dělal) y el condicional de futuro con budu-li. Estas combinaciones expresan relaciones temporales complejas y matizadas.
Son combinaciones fijas de verbo + preposición + caso: myslet na + acusativo (pensar en), mluvit o + locativo (hablar de/sobre) y záležet na + locativo (depender de).
El infinitivo aparece con varias funciones: sujeto (Plavat je zdravé), finalidad (Přišel pomoci) y después de adjetivos (snadný udělat).
Numerales colectivos (dvoje, troje), multiplicativos (dvakrát, třikrát), fraccionarios (půl, třetina) e indefinidos (několik, mnoho).
El checo tiene un orden de palabras relativamente libre, pero los clíticos deben aparecer en segunda posición. La estructura tema-rema determina cómo fluye la información en la oración.
Cambios consonánticos sistemáticos en la declinación y la conjugación: k→c, h→z, ch→š, r→ř, d→ď, t→ť, n→ň. Son patrones de palatalización.
C1 (9)
Prefixes modify verb meaning: vy- (out), pří- (towards), od- (away), pro- (through), za- (begin), do- (complete).
El checo estándar escrito (spisovná čeština) se usa en contextos formales: administración, textos académicos, comunicación institucional y estilo literario cuidado. En nivel C1, dominar este registro te permite escribir con precisión y adecuación sociolingüística.
El přechodník es una forma verbal literaria, cercana al gerundio adverbial, que condensa acciones simultáneas o anteriores. En checo aparecen sobre todo el transgresivo de presente (-a/-ouc/-íc) y el de pasado (-v/-vši).
La slovotvorba (formación de palabras) en checo permite crear nuevos significados mediante prefijos, sufijos y cambios de categoría gramatical. En nivel C1, dominar estos patrones te ayuda a ampliar vocabulario de forma productiva y a entender textos complejos.
Las oraciones con varias cláusulas y subordinación incluyen, por ejemplo, condicionales dentro de relativas, concesivas (ačkoli, přestože, i když) y construcciones de finalidad dentro de estructuras de resultado.
Estas formas literarias casi no se usan en el habla cotidiana: jenž (quien/que), -li (sufijo condicional “si”), neboť (pues/porque), leč (pero) y nýbrž (sino más bien).
Conversión de oraciones en frases nominales usando sustantivos verbales (-ní/-tí), común en la escritura formal y académica.
En checo, muchos verbos cambian de matiz al añadir un prefijo. En este tema se comparan pares como přijít/přicházet, vyjít/vycházet, projít/procházet y obejít/obcházet, que parten de la idea básica de movimiento de jít.
Convenciones del checo académico: matización (zdá se, patrně), patrones de citación, construcciones impersonales y conectores formales.
C2 (7)
El checo coloquial presenta rasgos como la alternancia ej/ý, el instrumental plural en -ma, la caída de algunas sílabas y diversas variaciones regionales. Además, refleja una situación importante de diglosia entre la lengua estándar y la lengua hablada cotidiana.
Los proverbios y expresiones idiomáticas checas incluyen zabít dvě mouchy jednou ranou, vylévat vaničku i s dítětem y mít máslo na hlavě. Aprenderlos ayuda a reconocer significados que no se deducen palabra por palabra.
Los dialectos moravos (y, en parte, los silesios) presentan diferencias léxicas, fonéticas y de entonación frente al checo estándar. Por ejemplo, en Brno se oye šalina para “tranvía”, mientras que en otras zonas aparecen marcadores discursivos y vocabulario local propios.
Checo jurídico y administrativo: estilo nominal, construcciones pasivas, frases formulaicas, estructura de documentos oficiales.
En nivel C2, los recursos retóricos del checo incluyen orden marcado de palabras para énfasis, preguntas retóricas, ironía, atenuación y fórmulas discursivas avanzadas. Estos elementos no solo expresan información: también transmiten actitud, intención y matiz pragmático.
La formación expresiva de palabras incluye diminutivos (-ek/-ík/-inka/-ička), aumentativos (-isko/-izna), formas peyorativas y formas afectivas. En checo pueden acumularse varias capas de diminutivos.
En nivel C2, esta área combina dos extremos del sistema léxico: arcaísmos (formas antiguas de sabor histórico, bíblico o literario) y neologismos (creaciones recientes, frecuentes en tecnología y redes sociales). Dominar ambos polos amplía tu rango estilístico.
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